Crear una máquina virtual para Windows con Oracle VirtualBox es bastante sencillo, pero la configuración que utilicemos determina si el sistema invitado funcionará de forma fluida y si cumplirá los requisitos de Windows 11.
En esta guía partimos de VirtualBox 7.2 ya instalado. Si todavía no lo tienes, comienza por nuestra guía de instalación de Oracle VirtualBox 7.2 en Windows. También conviene haber leído la introducción a VirtualBox si es tu primer contacto con máquinas virtuales.
Antes de crear la VM: descarga una ISO oficial de Windows
VirtualBox no incluye Windows ni una licencia de Microsoft. Necesitamos una imagen ISO de instalación obtenida por una vía legítima.
Para Windows 11, Microsoft ofrece la descarga directa desde su sitio oficial de Windows 11. La propia página de Microsoft indica que la ISO puede utilizarse para crear una máquina virtual.
Windows 10 también puede descargarse desde el sitio oficial de Microsoft, aunque debemos recordar que su soporte general terminó el 14 de octubre de 2025. Para una VM nueva destinada a uso normal, Windows 11 es hoy la opción lógica siempre que el entorno y la licencia sean compatibles.
Requisitos mínimos para una VM de Windows 11
Microsoft establece para Windows 11, entre otros requisitos, al menos:
- 2 núcleos de CPU en un procesador compatible de 64 bits;
- 4 GB de RAM;
- 64 GB de almacenamiento;
- UEFI con capacidad de Secure Boot;
- TPM 2.0.
Son mínimos, no una configuración ideal. Para trabajar con cierta comodidad solemos recomendar 8 GB de RAM si el host dispone de memoria suficiente y un disco virtual de 80 GB o más si vamos a instalar aplicaciones y actualizaciones.
No debemos vaciar el host para alimentar la VM. Oracle recomienda conservar recursos para el sistema anfitrión y, como regla prudente, no asignar a una VM más de la mitad de los hilos de CPU disponibles.
Crear una nueva máquina virtual en VirtualBox 7.2
En Oracle VirtualBox Manager seleccionamos New. El asistente actual puede mostrarse en modo básico o experto; la disposición exacta cambia ligeramente, pero los parámetros son los mismos.
Nombre, carpeta e imagen ISO
Asignamos un nombre descriptivo, por ejemplo Windows 11 Lab. VirtualBox utiliza ese nombre también para organizar los archivos de la máquina, por lo que vale la pena evitar nombres genéricos como “Nueva VM”.
En VM Folder escogemos la ubicación donde se almacenará la máquina. Si disponemos de un SSD o NVMe con suficiente espacio, es preferible utilizarlo.
Después seleccionamos la ISO de Windows. VirtualBox intenta detectar automáticamente el sistema operativo y ajustar varias opciones según el contenido de la imagen.
Instalación desatendida o instalación manual
VirtualBox 7.2 puede realizar una Unattended Installation. Cuando la ISO es compatible, el asistente permite indicar usuario, contraseña, nombre del equipo, clave de producto de Windows y otros parámetros. VirtualBox crea la VM e inicia la instalación del sistema con mucha menos intervención.
También podemos desmarcar Install OS Using Unattended Installation y realizar la instalación manual, exactamente como si hubiéramos arrancado una PC desde un DVD o USB.
Para aprender cómo funciona la instalación de Windows, la vía manual resulta más didáctica. Para laboratorios repetitivos o cuando necesitamos desplegar varias VMs parecidas, la instalación desatendida ahorra bastante tiempo.
Oracle documenta ambos métodos en su guía oficial de creación de máquinas virtuales.
Asignar memoria y procesadores
Para Windows 11 debemos asignar como mínimo 4 GB de RAM y dos procesadores virtuales. Si nuestro host tiene 16 GB o más, una VM con 8 GB suele ofrecer una experiencia bastante más cómoda.
Con la CPU ocurre lo mismo: dos vCPU cumplen el mínimo, pero cuatro pueden ser razonables si el host dispone, por ejemplo, de ocho o más hilos y no estamos ejecutando muchas VMs a la vez.
Más no siempre significa mejor. Una VM sobredimensionada puede dejar al host sin recursos e incluso empeorar la experiencia general.
Crear el disco virtual
Para una VM que permanecerá en VirtualBox, el formato VDI es una elección sencilla. VirtualBox también soporta otros formatos como VMDK para determinados escenarios de interoperabilidad.
El disco dinámicamente asignado crece a medida que el invitado escribe datos hasta alcanzar el tamaño máximo configurado. Eso no significa que Windows vea un disco pequeño: dentro de la VM aparecerá el tamaño completo que definamos, pero el archivo del host irá ocupando espacio progresivamente.
Para Windows 11 debemos configurar 64 GB como mínimo. En un laboratorio real es preferible utilizar 80, 100 GB o más si tenemos espacio, especialmente porque las actualizaciones y aplicaciones pueden consumir bastante almacenamiento.
UEFI, TPM 2.0 y Secure Boot para Windows 11
Antes de iniciar una instalación de Windows 11 conviene comprobar la configuración de firmware y seguridad de la VM.
VirtualBox 7.2 permite configurar:
- UEFI/EFI como firmware de arranque;
- TPM 2.0 virtual;
- Secure Boot.
Microsoft exige que Windows 11 disponga de firmware UEFI compatible con Secure Boot y TPM 2.0. VirtualBox puede ajustar varios valores en función del tipo de sistema seleccionado, pero siempre es buena idea revisar la configuración antes de comenzar.
Si estamos creando una VM moderna de Windows 11 desde cero, utilizaremos UEFI y TPM 2.0. No hay ninguna ventaja en diseñarla deliberadamente como una máquina legacy si no existe una necesidad concreta de compatibilidad.
¿Qué red escoger? Para empezar, NAT
El artículo antiguo recomendaba Bridge como configuración inicial. Para la mayoría de los usuarios no es necesario y expone la VM directamente a la misma red local que el host.
NAT es una mejor opción predeterminada para una VM de escritorio o laboratorio. El invitado puede salir a Internet a través del host, pero no aparece automáticamente en la LAN como otro equipo directamente accesible.
Utilizaremos Bridged Adapter cuando realmente necesitemos que la VM obtenga presencia propia en la red física: por ejemplo, para probar un servidor al que accederán otros equipos.
VirtualBox ofrece además Host-Only, Internal Network y NAT Network. Más adelante dedicaremos un artículo específico a las diferencias entre estas modalidades.
Vídeo y aceleración 3D
VirtualBox selecciona un controlador gráfico apropiado según el sistema invitado. Para Windows, normalmente utilizaremos el controlador recomendado por la propia plataforma.
La aceleración 3D puede mejorar determinadas aplicaciones y la experiencia del escritorio una vez instaladas las Guest Additions, pero no es obligatorio activarla para crear o instalar Windows. Si encontramos artefactos gráficos o inestabilidad, una de las primeras pruebas puede ser deshabilitarla.
Oracle indica que para el soporte Direct3D básico en invitados Windows se utilizan los controladores WDDM incluidos con las Guest Additions.
No actives todavía todas las funciones de integración
El portapapeles compartido, arrastrar y soltar y las carpetas compartidas resultan muy cómodos, pero dependen de las Guest Additions para funcionar correctamente.
Además, cada función de integración crea un puente adicional entre host e invitado. Para una VM normal de trabajo puede ser perfectamente razonable habilitarlas después; para análisis de software desconocido o laboratorios de seguridad conviene mantenerlas desactivadas salvo que sean imprescindibles.
Por eso, al crear la VM podemos dejar estas opciones en sus valores predeterminados y configurarlas después de instalar Windows y las Guest Additions.
Iniciar la VM e instalar Windows
Con la ISO montada y el hardware virtual configurado, seleccionamos la VM y pulsamos Start. Si hemos elegido instalación desatendida, VirtualBox iniciará automáticamente el flujo configurado. Si elegimos instalación manual, veremos el instalador normal de Windows.
En una instalación manual el procedimiento dentro de la VM es prácticamente el mismo que en una computadora física: seleccionamos idioma y edición, aceptamos la licencia, escogemos el disco virtual y dejamos que Windows copie los archivos y reinicie.
Si vamos a instalar específicamente Windows 10, tenemos además nuestra guía de instalación de Microsoft Windows 10 paso a paso. Debemos tener presente, sin embargo, que Windows 10 terminó su soporte general el 14 de octubre de 2025.
Después de instalar Windows: Guest Additions
Una VM recién instalada funciona con controladores genéricos, pero para aprovechar mejor VirtualBox debemos instalar Guest Additions.
Desde la ventana de la VM utilizamos la opción Devices → Insert Guest Additions CD Image. Dentro de Windows ejecutamos el instalador correspondiente y reiniciamos el sistema cuando sea necesario.
Guest Additions proporciona, entre otras funciones, mejor integración del mouse, redimensionamiento dinámico de pantalla, controladores gráficos, portapapeles compartido y carpetas compartidas.
Tenemos una guía dedicada a instalar Guest Additions de VirtualBox en una VM Windows, que revisaremos también dentro de esta serie.
Snapshots: úsalos en el momento adecuado
Una vez que Windows esté instalado, actualizado y con Guest Additions funcionando, suele ser un buen momento para crear un snapshot base antes de comenzar experimentos.
Un snapshot permite regresar rápidamente a un estado anterior de la VM, pero no es un backup. Si perdemos el disco físico donde se almacenan la VM y sus snapshots, podemos perder ambos.
Una configuración razonable para empezar con Windows 11
Como punto de partida para un host moderno con recursos suficientes:
- RAM: 8 GB;
- vCPU: 2 a 4;
- disco: 80 GB dinámico o más;
- firmware: UEFI;
- TPM: 2.0;
- Secure Boot: habilitado si el flujo de instalación lo requiere;
- red: NAT;
- Guest Additions: instalar después de Windows;
- portapapeles/carpetas compartidas: habilitar solo cuando las necesitemos.
No es una receta universal. Si el host tiene solamente 8 GB de RAM no deberíamos entregar 8 GB a la VM, y un laboratorio de servidores puede necesitar otra distribución de CPU, memoria, red y almacenamiento.
Continuar con la serie
Ya tenemos la máquina virtual preparada para instalar y utilizar Windows. El siguiente paso depende de qué sistema queramos probar y de nuestro objetivo de laboratorio.
