Crear una máquina virtual GNU/Linux es una de las mejores formas de aprender, probar una distribución nueva o preparar un laboratorio sin modificar el sistema operativo principal. Con Oracle VirtualBox podemos hacerlo en unos minutos y, si configuramos bien los recursos desde el principio, evitaremos buena parte de los problemas típicos de rendimiento.
En esta guía vamos a crear una VM para Linux utilizando Ubuntu 26.04.1 LTS como referencia. No es obligatorio utilizar Ubuntu: también puedes seguir prácticamente el mismo proceso con Debian, Fedora, Linux Mint, openSUSE u otra distribución compatible.
Si todavía no tienes VirtualBox instalado, empieza por nuestra guía de instalación de Oracle VirtualBox 7.2 en Windows. Si quieres repasar conceptos como host, guest o hipervisor, puedes volver a la introducción a VirtualBox.
Elegir la distribución y descargar la ISO oficial
El primer paso es obtener la imagen ISO directamente del proyecto que mantiene la distribución. Conviene evitar repositorios de terceros cuando el archivo oficial está disponible.
Algunas opciones actuales son:
- Ubuntu 26.04.1 LTS: la versión LTS de escritorio más reciente de Canonical en el momento de esta revisión. Puede descargarse desde la página oficial de Ubuntu Desktop.
- Debian 13 “Trixie”: la rama estable actual de Debian. Las imágenes oficiales están disponibles en debian.org.
- Fedora Workstation 44: la edición de escritorio actual de Fedora, disponible desde la página oficial de Fedora Workstation.
Para seguir exactamente este ejemplo utilizaremos la ISO de Ubuntu Desktop 26.04.1 LTS para arquitectura Intel/AMD de 64 bits.
La arquitectura de la ISO debe coincidir con la del host
Este punto se ha vuelto más importante con la llegada de equipos Arm. Un host x86-64 —la mayoría de los PCs Intel y AMD— debe utilizar una imagen Linux x86-64/amd64 para una virtualización normal. Un host Arm64 necesita invitados Arm64 compatibles.
VirtualBox no convierte de forma transparente un sistema x86-64 en Arm64 ni viceversa. Si descargamos la arquitectura equivocada, la máquina virtual no va a funcionar como esperamos.
¿Cuántos recursos necesita Ubuntu Desktop actual?
Canonical recomienda para Ubuntu Desktop 26.04 LTS un procesador de doble núcleo a 2 GHz o superior, 6 GB de RAM y 25 GB de espacio libre. Dentro de una VM conviene dejar algo de margen sobre esos mínimos.
Para una experiencia cómoda, si el host dispone de recursos suficientes, proponemos como punto de partida:
- RAM: 6 a 8 GB;
- vCPU: 2 a 4;
- disco virtual: 40 a 60 GB dinámicos;
- red: NAT;
- firmware: UEFI si queremos reproducir un entorno moderno;
- vídeo: configuración recomendada por VirtualBox para Linux, con 3D opcional.
Estos valores no deben tomarse como una regla universal. Si el host tiene 8 GB de RAM, no es razonable entregar 8 GB completos a la VM. Para un equipo con pocos recursos puede ser mejor utilizar Xubuntu, Lubuntu, Debian con un escritorio ligero o una instalación de servidor.
Crear la nueva máquina virtual
En Oracle VirtualBox Manager seleccionamos New. El asistente actual permite trabajar en modo básico o experto; la posición exacta de algunas opciones cambia, pero el flujo es el mismo.
Asignamos un nombre descriptivo, por ejemplo Ubuntu 26.04 Lab, elegimos la carpeta donde se guardará la VM y seleccionamos la ISO descargada.
VirtualBox intenta detectar automáticamente el sistema operativo. Si reconoce Ubuntu, ajustará varias opciones de forma automática.
Instalación desatendida o instalación manual
VirtualBox 7.2 puede realizar una instalación desatendida de determinados sistemas Linux. El asistente solicita usuario, contraseña, hostname y otros datos, e incluso puede instalar Guest Additions después del sistema.
Para aprender, preferimos desactivar Install OS Using Unattended Installation y realizar la instalación manual la primera vez. Así podemos ver el instalador real de Ubuntu y comprender mejor cómo funciona.
En laboratorios repetitivos, la instalación desatendida es muy útil porque permite crear varias VMs parecidas de forma consistente. Oracle documenta el procedimiento en Creating a New Virtual Machine.
Asignar memoria y CPU sin perjudicar al host
Para Ubuntu Desktop 26.04.1 LTS recomendamos empezar con 6 GB de RAM si el host puede permitírselo. Con 16 GB totales, una VM de 6 GB deja margen suficiente para Windows y otras aplicaciones. En un host de 32 GB, 8 GB para la VM resulta muy cómodo.
Dos vCPU son suficientes para comenzar. Cuatro pueden mejorar la experiencia si el procesador del host tiene bastantes hilos y no estamos ejecutando varias VMs pesadas al mismo tiempo.
No conviene asignar todos los núcleos o toda la memoria a la VM. Una máquina virtual rápida sobre un host sin recursos termina siendo un sistema lento en conjunto.
Crear el disco virtual
Para una VM que permanecerá en VirtualBox, el formato VDI es la opción natural. El disco puede ser fijo o dinámico.
Un disco dinámicamente asignado ocupa en el host solamente el espacio que va utilizando el invitado, hasta alcanzar el límite que definamos. Para un laboratorio de Ubuntu Desktop recomendamos configurar al menos 40 GB; 60 GB ofrecen más margen para paquetes, actualizaciones y archivos de prueba.
El tamaño configurado no reserva necesariamente todo ese espacio desde el primer momento si utilizamos asignación dinámica.
UEFI: recomendable para una VM moderna
GNU/Linux funciona tanto con BIOS tradicional como con UEFI, pero para una máquina nueva conviene utilizar UEFI cuando la distribución lo soporta. Así el entorno se parece más a una computadora moderna y podemos practicar con particionado GPT y arranque UEFI.
VirtualBox permite habilitar EFI desde la configuración del sistema de la VM. No es obligatorio para todas las distribuciones, pero en un laboratorio nuevo suele ser una elección razonable.
Red: NAT es el mejor punto de partida
La guía antigua utilizaba Bridge como opción predeterminada. Para la mayoría de las VMs de escritorio no hace falta.
Con NAT, Linux puede acceder a Internet a través del host sin aparecer automáticamente como otro equipo directamente accesible en la red local. Es simple, funciona bien para instalar paquetes y ofrece un aislamiento inicial razonable.
Utilizaremos Bridged Adapter cuando necesitemos que la VM tenga presencia propia en la LAN, por ejemplo para levantar un servidor web o SSH al que accederán otras máquinas.
Host-Only, Internal Network y NAT Network resultan muy útiles para laboratorios de redes, pero no son necesarios para una primera VM Linux.
No actives todavía portapapeles, drag and drop ni carpetas compartidas
Estas funciones son prácticas, pero dependen de Guest Additions y crean canales adicionales entre el host y el invitado.
Para una VM de uso normal podemos habilitarlas después de instalar el sistema y Guest Additions. En laboratorios de seguridad o cuando trabajamos con software desconocido, conviene dejarlas desactivadas salvo que sean realmente necesarias.
Gráficos y aceleración 3D
VirtualBox suele seleccionar VMSVGA para invitados Linux modernos. Para una distribución de escritorio podemos utilizar la memoria de vídeo recomendada por VirtualBox y habilitar aceleración 3D si queremos probarla.
No es obligatorio activar 3D para instalar Ubuntu. Si aparecen artefactos gráficos, pantallas negras o problemas de estabilidad, deshabilitarla temporalmente es una buena prueba de diagnóstico.
Iniciar la VM e instalar Ubuntu
Con la ISO seleccionada y los recursos configurados, pulsamos Start. Ubuntu arrancará desde la imagen y normalmente permitirá probar el escritorio antes de instalarlo.
Seguimos el instalador de Ubuntu escogiendo idioma, teclado, zona horaria, usuario y destino de instalación. Como estamos dentro de una VM con un disco virtual dedicado, podemos permitir que Ubuntu utilice todo ese disco sin afectar el disco físico del host.
Al terminar, reiniciamos la VM y dejamos que arranque desde el disco virtual.
Actualizar Linux antes de instalar herramientas adicionales
Una vez dentro del sistema instalado, lo primero debería ser aplicar actualizaciones.
En Ubuntu y Debian podemos hacerlo desde la interfaz gráfica o desde una terminal:
sudo apt update
sudo apt full-upgrade
En Fedora utilizamos normalmente:
sudo dnf upgrade --refresh
Mantener el sistema actualizado antes de instalar Guest Additions reduce problemas con kernels, compiladores y módulos externos.
Instalar Guest Additions en Linux
Las Oracle VirtualBox Guest Additions añaden controladores y servicios que mejoran la integración entre host e invitado: resolución dinámica, sincronización del mouse, carpetas compartidas, portapapeles y otras funciones.
Oracle mantiene soporte de Guest Additions para Ubuntu, Fedora, Oracle Linux, Red Hat Enterprise Linux, SUSE/openSUSE y otras distribuciones compatibles.
Desde la ventana de la VM podemos utilizar Devices → Insert Guest Additions CD Image. En Linux, la instalación puede necesitar compilador, headers y herramientas para construir módulos para el kernel en uso.
La documentación oficial de Oracle explica el proceso en Guest Additions for Linux.
Guest Additions del propio VirtualBox o paquetes de la distribución
Algunas distribuciones incluyen paquetes de integración de VirtualBox en sus propios repositorios. En determinados casos ya vienen instalados parcialmente o pueden instalarse mediante el gestor de paquetes.
No conviene mezclar sin necesidad varios métodos de instalación. Si la integración funciona correctamente con los paquetes de la distribución, podemos mantener ese camino. Si necesitamos funciones o compatibilidad específicas de la versión actual de VirtualBox, la ISO oficial de Guest Additions puede ser más adecuada.
¿Y VirtIO?
En VirtualBox no necesitamos instalar manualmente un conjunto de drivers VirtIO como ocurre habitualmente en KVM/QEMU. VirtualBox presenta sus propios dispositivos virtuales y controladores compatibles.
Para usuarios avanzados sí existen dispositivos paravirtualizados, como determinadas interfaces de red, pero para una primera VM Linux lo más sensato es conservar los valores que VirtualBox selecciona automáticamente para el tipo de invitado.
Snapshots después de tener una base limpia
Cuando Linux esté instalado, actualizado y correctamente integrado con VirtualBox, es un buen momento para crear un snapshot inicial.
Ese snapshot nos permite experimentar y volver rápidamente a un estado conocido. Pero, como hemos comentado en otros artículos, un snapshot no sustituye un backup.
Una configuración práctica para Ubuntu Desktop 26.04.1 LTS
- RAM: 6–8 GB si el host dispone de memoria suficiente;
- vCPU: 2–4;
- disco: VDI dinámico de 40–60 GB;
- firmware: UEFI;
- red: NAT;
- gráficos: VMSVGA, 3D opcional;
- Guest Additions: después de instalar y actualizar Linux;
- portapapeles/carpetas compartidas: habilitar únicamente cuando las necesitemos.
Si utilizamos Ubuntu Server, Debian mínimo o una distribución ligera, podemos trabajar con muchos menos recursos. Ubuntu Server 26.04 LTS, por ejemplo, parte de requisitos bastante más bajos que la edición Desktop.
Continuar con la serie de VirtualBox
Con la VM GNU/Linux creada ya tenemos una base para practicar administración de sistemas, redes, servidores y desarrollo sin modificar nuestro sistema principal.
